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Experimento de nanopartículas a bordo de ISS busca retrasar el envejecimiento

No hay fuente de la juventud para hacer retroceder el tiempo, pero podría ser posible contener un poco los estragos de la edad. Un experimento de la ESA que acaba de llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS) probar nanopartículas como una forma de limpiar el cuerpo de radicales libres. Eso podría prevenir parte del daño celular asociado con el envejecimiento, pero también puede ayudar a los astronautas en misiones espaciales a largo plazo a mantenerse saludables.

No existe una causa única del envejecimiento, pero los radicales libres son una pieza fundamental del rompecabezas. Un radical libre es solo una molécula con un electrón desapareado en su capa exterior. Son altamente reactivos, lo que significa que robarán electrones de otras moléculas, lo que puede hacer que dejen de funcionar. Con el tiempo, eso provoca un daño celular conocido como estrés oxidativo que se asocia con el envejecimiento. Resulta que tensiones similares afectan a los astronautas en el espacio.

Los médicos aconsejan a las personas que se aseguren de obtener antioxidantes como vitamina A, vitamina C y betacaroteno en sus dietas para neutralizar algunas de esas moléculas. Estas sustancias no pueden neutralizar los antioxidantes para siempre, por lo que debe seguir tomándolas. El experimento de nanoantioxidantes de la Agencia Espacial Europea (ESA) probará un tipo de nanopartícula de cerámica llamada «nanoceria» (las manchas verdes de arriba) para ver si puede absorber los radicales libres durante un período de tiempo más largo con el objetivo de reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. enfermedad, Parkinson y pérdida muscular.

Nanoceria tiene actividad enzimática dentro de las células, lo que les permite neutralizar los radicales libres durante semanas entre dosis. Eso es significativamente más largo que los antioxidantes naturales. Se ha demostrado que Nanoceria protege a las células vivas del estrés oxidativo en estudios a corto plazo. En 2017, los investigadores encontraron que las partículas permanecían estables y podían proteger las células musculares a bordo de la ISS. El nuevo estudio seguirá los efectos de la nanoceria durante más tiempo.

La incubadora Kubik a bordo de la ISS.

La nanoceria y las células huésped se encuentran dentro de un dispositivo llamado incubadora Kubik. Mantiene las muestras a una temperatura constante de 86 grados Fahrenheit (30 grados Celsius). El experimento tiene una duración de seis días, el doble que el último. Después de eso, la tripulación de la ISS congelará las muestras para su posterior análisis en la Tierra. Allí, los científicos compararán las muestras espaciales con controles que no fueron al espacio. La comparación debería ayudar al equipo a determinar los efectos de la microgravedad y la radiación cósmica en la nanoceria.

Algún día, la ESA podría usar nanoceria como un suplemento que protege a los astronautas del daño celular asociado con los radicales libres. Aquí en la Tierra, la nanoceria también podría mantener a raya el estrés oxidativo y reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con la edad.