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ᐅ HielosMendez – Información digital que te dejara helado 🧊🥶

La nueva nave espacial, ahora en órbita, hará una demostración de la limpieza de basura espacial

Dado que el espacio es tan grande como es, las empresas aeroespaciales y los gobiernos se han sentido justificados al dejar su basura en órbita. Ya sabes, un propulsor de cohetes aquí, un puntal allá. Desafortunadamente, todo el mundo ha estado tratando la órbita terrestre baja como su propio montón de basura personal durante demasiado tiempo, y los científicos están comenzando a preocuparse por las colisiones e incluso las reacciones en cadena que podrían hacer que el espacio alrededor de la Tierra sea demasiado peligroso de utilizar. Es por eso que Astroscale, con sede en Japón, ha desarrollado ELSA-d, una nave espacial recién lanzada que demostrar una tecnología para limpiar el espacio alrededor de la Tierra.

ELSA-d, que significa «Servicios al final de la vida útil de Astroscale», se lanzó desde Kazajstán el lunes. A diferencia de algunas demostraciones pasadas, ELSA-d no está diseñado para barrer todos esos pequeños fragmentos de misiones pasadas. Más bien, Astroscale espera que el sistema ELSA forme parte de futuras naves espaciales y satélites.

ELSA-d tiene un mecanismo de acoplamiento magnético en un extremo. Mientras esté en órbita, intentará encontrarse con un «satélite cliente» simulado que se lanzó junto con él. La nave espacial se acoplará con una placa magnética en el objetivo, lo que demuestra que es posible capturar satélites con los mecanismos ELSA en órbita. El objetivo final de ELSA es conectar los satélites con este sistema y luego arrastrarlos a la atmósfera para su eliminación.

En los próximos meses, Astroscale planea acoplar y desacoplar del cliente suplente varias veces. La esperanza es que esto demuestre que el sistema ELSA es eficaz para rastrear y acoplarse a su objetivo, incluso en condiciones menos que ideales. Astroscale utilizará esta demostración para vender sus servicios a operadores de satélites. Eso aparentemente requeriría que construyeran sus satélites con la plataforma de acoplamiento ELSA desde el principio.

Los científicos estiman que hay aproximadamente 8.000 toneladas métricas de escombros en órbita alrededor de la Tierra, y están divididos en pequeños pedazos peligrosos. La NASA estima que hay al menos 500.000 piezas de basura espacial lo suficientemente grandes como para terminar una misión si impactan en un satélite o una nave espacial. Aproximadamente 26.000 de ellos son más grandes que una pelota de béisbol y todos viajan a velocidades extremadamente altas. Algo así al impactar una nave espacial podría reducirla a pequeños trozos de basura espacial, empeorando así el problema. Y puede que solo sea cuestión de tiempo hasta que suceda algo así. La NASA incluso se ha visto obligada a mover la ISS en varias ocasiones para evitar un posible impacto.

Con SpaceX, Amazon y otros planeando implementar megaconstalaciones de miles de unidades, la capacidad de eliminar satélites dañados o abandonados de la órbita podría volverse muy buscada. Astroscale está lejos de ser el único que prueba la tecnología de eliminación de basura espacial. La ESA está trabajando con ClearSpace SA en una garra gigante, y la NASA ha explorado una nave espacial flexible que podría envolver los escombros.