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ᐅ HielosMendez – Información digital que te dejara helado 🧊🥶

La primera nueva misión de Venus para buscar vida extraterrestre ya está planeada

Rocket Lab ha tenido un éxito modesto con su pequeño propulsor Electron en los tres años transcurridos desde su vuelo inaugural. Ha habido algunos contratiempos, sin duda, pero el pequeño cohete que podría tener la mira puesta en un objetivo muy oportuno. Rocket Lab podría ser el primero en llegar a Venus para mirar de cerca las firmas biológicas recientes.

La detección recientemente anunciada de fosfina en la atmósfera de Venus no confirma la presencia de vida extraterrestre, pero es extremadamente interesante. La fosfina no debería estar presente en el planeta a menos que un organismo vivo la esté produciendo. El objetivo ahora es determinar si en realidad hay extraterrestres flotando en Venus, o si hay algún proceso químico previamente desconocido que produce toda esa fosfina. Sin duda, probablemente tendremos que ir allí, y Rocket Lab dice que puede hacerlo por poco dinero. Enviar una sonda con el cohete Electron podría costar tan solo entre 10 y 20 millones de dólares. En comparación, las misiones Discovery de bajo costo de la NASA tienen un límite de $ 450 millones.

El cohete Electron no está en la misma categoría que el Atlas V o el Falcon 9. Es lo que se conoce como un cohete de carga pequeña, que tiene una capacidad de carga útil de unos pocos cientos de libras. Eso es suficiente para transportar el autobús satelital Photon de la compañía. Ambos entrarán en juego para la misión Venus de 2023 planificada por Rocket Lab. El Electron pondrá a Photon en órbita, permitiendo que la nave se dirija a Venus con su motor monopropelente Curie. A su llegada, el satélite se moverá demasiado rápido para entrar en una órbita estable, alrededor de 39.600 km / h (24.600 mph). Por lo tanto, realizará un sobrevuelo y lanzará una sonda a la atmósfera del planeta.

La misión propuesta a Venus ha estado en proceso por un tiempo, pero el fundador y director ejecutivo de Rocket Lab, Peter Beck, dice que el equipo ha estado hablando con los científicos detrás del descubrimiento de fosfina para mejorar las posibilidades de la misión de recopilar datos críticos. Estas señales reveladoras se encontraron en una capa particular de la atmósfera del planeta donde la temperatura y la presión son potencialmente habitables. En la superficie, Venus tiene una presión de asfixia 100 veces mayor que la Tierra y temperaturas lo suficientemente altas como para derretir el plomo.

Es muy valioso comprender cómo Venus, que pudo haber sido similar a la Tierra en el pasado distante, se convirtió en el mundo infernal que vemos hoy. Es por eso que Rocket Lab comenzó a planificar la misión, pero adquiere un nuevo sentido de urgencia después del descubrimiento de la fosfina. Beck dice que Venus está «realmente infravalorada». Eso parece más cierto ahora que nunca. Beck pensó que las posibilidades de encontrar vida en Venus eran bajas, pero ahora es más optimista sobre la misión. Rocket Lab incluso puede enviar múltiples sondas, dependiendo de cómo vayan los próximos años.