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La tripulación de la ISS repara un detector de materia oscura de 2.000 millones de dólares

Hace una década, la NASA, el CERN y docenas de otras instituciones se unieron para construir el Espectrómetro Magnético Alfa (AMS) a un costo de $ 2 mil millones. Este avanzado instrumento ha ayudado a los científicos a estudiar la materia oscura desde su posición en la Estación Espacial Internacional, pero los componentes han comenzado a fallar en los últimos años. El AMS nunca tuvo la intención de ser útil, pero después de una serie de caminatas espaciales, los astronautas han logró resucitar este costoso módulo de ciencia.

El AMS llegó a la Estación Espacial Internacional en 2011 en uno de los últimos viajes de carga del Transbordador Espacial. El equipo no creía que fuera posible reparar el instrumento en órbita, por lo que no fue diseñado pensando en las reparaciones. Se suponía que el AMS solo funcionaría durante tres años, pero la información que proporcionó sobre la naturaleza y la cantidad de materia oscura resultó extremadamente valiosa. Cuando las bombas de enfriamiento del instrumento comenzaron a fallar, las agencias espaciales decidieron intentar reparar el AMS.

La NASA envió herramientas especializadas y piezas de repuesto a la ISS el año pasado en preparación para la operación de reparación, que se espera lleve hasta cinco caminatas espaciales. Hay cuatro bombas de refrigerante en el AMS, pero solo una de ellas estaba operativa en 2019 cuando tuvo lugar la primera caminata espacial. La tripulación de la ISS completó dos caminatas espaciales en noviembre de 2019 y una tercera en diciembre de 2019. El fin de semana pasado, el astronauta de la Agencia Espacial Europea Luca Parmitano y Andrew Morgan de la NASA completaron las reparaciones en la cuarta y última caminata espacial.

El AMS montado en el exterior de la ISS.

La reparación del AMS consistió en instalar nuevas bombas de enfriamiento (que se ven en la imagen superior), reemplazar el cableado de alimentación y datos y volver a presurizar el líquido refrigerante de dióxido de carbono. La mayor parte del trabajo de hardware se completó en las tres caminatas espaciales anteriores, pero Parmitano y Morgan necesitaban revisar el instrumento y revisar todos los accesorios y cables antes de presurizar el nuevo sistema de enfriamiento. La pareja detectó una fuga menor en una de las líneas de enfriamiento, pero pudieron rectificarla apretando el accesorio.

El equipo de tierra ha confirmado que las primeras pruebas muestran que el AMS funciona como se esperaba. Sin embargo, todavía no está listo para hacer ciencia. El sistema de enfriamiento tiene que funcionar durante varios días más para estabilizar las temperaturas en todo el instrumento, y luego el equipo lo encenderá y ejecutará más pruebas. La NASA cree que el AMS estará operativo nuevamente a fines de la próxima semana.