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Los astrónomos confirman la colisión entre galaxias enanas cercanas

La Vía Láctea no está colgando sola en el espacio: varias galaxias enanas se ciernen cerca, y una de ellas ha sido un objetivo particular de estudio para los astrónomos. Usando un nuevo telescopio espacial, los investigadores de la Universidad de Michigan han determinado que la Pequeña Nube de Magallanes es volando aparte en las costuras después de una colisión hace millones de años.

A una distancia de unos 200.000 años luz, la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) es visible desde el hemisferio sur de la Tierra. Esta galaxia enana sigue siendo vasta en comparación con la escala de la Tierra con un diámetro de 7.000 años luz y varios cientos de millones de estrellas. Es una galaxia irregular, pero los astrónomos han sospechado durante mucho tiempo que los indicios de una estructura de barra central significan que podría haber sido una «galaxia espiral barrada» más ordenada en el pasado. Mientras estudiaba el movimiento estelar en la Pequeña Nube de Magallanes, el equipo de Michigan pudo haber descubierto por qué ya no es una galaxia espiral.

El equipo utilizó el telescopio Gaia de la ESA para rastrear 315 estrellas en la Pequeña Nube de Magallanes. Gaia está diseñado para obtener imágenes de estrellas repetidamente a lo largo de varios años para construir un mapa de su ubicación y movimiento. La Pequeña Nube de Magallanes es una galaxia completamente autónoma, por lo que Gaia tiene la capacidad de seguir todos los cambios significativos dentro de ella. Eso lo convierte en una manera perfecta de estudiar estrellas fugitivas, esos objetos que se desprenden de sus hogares por eventos poderosos.

Hay dos mecanismos principales que expulsan estrellas de una galaxia. Una supernova en un sistema binario puede arrojar la estrella restante y producir una explosión de rayos X en el proceso. Un paso cercano por un objeto con alta gravedad también puede lanzar una estrella fuera de una galaxia. Gaia encontró evidencia de ambos en la Pequeña Nube de Magallanes. Sin embargo, también vio que una región del SMC conocida como Wing se está alejando del cuerpo principal. Sin embargo, todas esas estrellas se mueven en la misma dirección.

Gurtina Besla, astrónoma de la Universidad de Arizona contribuyó al estudio. En el pasado, su equipo modeló una supuesta colisión entre el SMC y la Gran Nube de Magallanes, que tiene el doble de tamaño. El grupo predijo que un cuasi accidente haría que el Wing volara en dirección perpendicular. Mientras tanto, una colisión arrastraría al Ala hacia la Gran Nube de Magallanes. Eso es lo que muestra Gaia: el Ala se está separando del SMC y avanzando hacia la Gran Nube de Magallanes.

El equipo estima que las dos galaxias enanas chocaron en los últimos cientos de millones de años, pero aún queda mucho por aprender. Con datos de Gaia y otros telescopios futuros, podremos estudiar esta separación con un detalle incomparable. Tenemos suerte de que la Pequeña Nube de Magallanes esté en nuestro vecindario galáctico.

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