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Se detectaron más ráfagas de radio rápidas y misteriosas, con una posible respuesta a la vista

Hay innumerables misterios en el universo, algunos de los cuales pueden requerir el trabajo de generaciones futuras para resolverlos. Otros podríamos ser capaces de desentrañar en un futuro no muy lejano. Por ejemplo, los científicos se están concentrando en ráfagas de radio rápidas o FRB. Estos pulsos anómalos de energía se descubrieron en 2007, y un nuevo conjunto de datos cubriendo cientos de FRB está disponible. Este podría ser el avance que nos ayude a comprender los FRB de una vez por todas.

El primer FRB se detectó en la Tierra en 2001, pero nadie lo supo hasta que se analizaron los datos en 2007. Los FRB son tan intensos que pueden eclipsar galaxias enteras, pero solo unos pocos milisegundos antes de que finalice la explosión. Durante mucho tiempo, los astrónomos creyeron que los FRB no se repetían, lo que dificultaba la captura de uno en el acto. Ha habido pistas tentadoras que muchos FRB repiten, lo que facilita el estudio del fenómeno. Gracias al Experimento canadiense de mapeo de la intensidad del hidrógeno (CHIME), tenemos los datos para confirmarlo.

Antes de CHIME, se conocían alrededor de 100 Fast Radio Bursts. El conjunto de datos del primer año de funcionamiento de CHIME (2018-2019) se presentará en la Reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense. Cuenta con 535 nuevos FRB increíbles, y se dividen en dos categorías distintas: únicos y repetidores.

El equipo de CHIME identificó 18 fuentes FRB que se repiten. Estos pulsos eran más largos y potentes que los no repetidores. Eso sugiere fuertemente que los estallidos repetidos y no repetidos surgen de diferentes mecanismos astrofísicos. Con observaciones y análisis adicionales de los datos de CHIME, los astrónomos creen que será posible precisar los orígenes de los FRB.

El primer FRB repetido jamás descubierto, ubicado en una galaxia enana a 3 mil millones de años luz de distancia.

Curiosamente, el catálogo de FRB de CHIME se distribuye uniformemente por todo el cielo. El equipo ha calculado que los FRB ocurren a un ritmo de aproximadamente 800 por día desde nuestra perspectiva, pero son difíciles de ver. Si bien los FRB son cegadores en su origen, son aproximadamente 1.000 veces más débiles que la señal de un teléfono celular una vez que nos alcanzan.

Con un poco más de estudio, finalmente podríamos determinar el origen de los FRB. El principal sospechoso actual de al menos algunas explosiones es un tipo de estrella de neutrones conocida como magnetar. Estos objetos tienen campos magnéticos muchos órdenes de magnitud más poderosos que los de la Tierra, y posiblemente sea el movimiento de materiales magnéticos dentro de la estrella. El tiempo dirá si los magnetares son los culpables.